Empresarios zamoranos ven “imposible” asumir los permisos retribuidos

Los empresarios ven “imposible” aplicar el permiso retribuido recuperable, y afean que “todo el peso económico de la crisis” se está cargando sobre sus hombros

Las empresas zamoranas están “al límite” de su capacidad de aguante. Después de quince días sin ingresos, pero corriendo con todos los gastos, el anuncio del endurecimiento del cierre de la actividad ha caído como una pesada losa sobre el tejido conformado por pymes y autónomos de la provincia. Otro medio mes sin ver entrar un solo euro pondrá a muchos en el alambre. Y si la vuelta a la normalidad se alarga más allá del fin de la alerta sanitaria, como así está previsto, significará que la única salida para centenares será colgar el cartel de cerrado para siempre.

La CEOE-Cepyme de Zamora ha vivido unas últimas veinticuatro horas frenéticas tras el cese de la actividad no esencial decretado por el Gobierno. Un Ejecutivo al que piden “mayor sensibilidad” para con los empresarios, especialmente los pequeños y medianos. “Ese es el tejido que tenemos en la provincia y lo que va a ocurrir, si se sigue cargando todo el peso de esta crisis sobre ellos, es que se va a producir un bloqueo que va a derivar en un cierre definitivo para muchas de ellas”, explica el presidente de la organización, José María Esbec.

No entienden los empresarios el por qué de ese recién acuñado “permiso retribuido recuperable” que viene a anticipar el parón de la Semana Santa. “Va a ser prácticamente imposible que se pueda recuperar, pero los costes para el empresario se van a mantener igual”, detalla el máximo dirigente de CEOE-Cepyme. Y es que el gasto, sin ingresos, es el principio del fin para las pymes y autónomos. Por eso, desde la patronal plantean que el Gobierno pueda hacerse cargo de parte de ese monto salarial, como así está ocurriendo en los casos de presentación de expedientes de regulación temporal.

Los empresarios son conscientes de que resolver la alerta sanitaria “es lo primero” e inciden en que apoyan las medidas para cuidar la salud de las personas. Algo que no es óbice, apuntan, para que se empiece a estudiar qué hacer el “día uno” después del estado de alarma. “El esfuerzo está recayendo solo en las empresas y la mayoría de ellas no va a poder aguantar mucho más tiempo; necesitamos soluciones”, comentan desde CEOE-Cepyme.

Fuente: “La Opinión de Zamora”